Queridas madres, queridos padres:

Concluye otro año escolar más y deseamos desde la Confederación que para la mayoría, las notas de fin de curso hayan recompensado merecidamente tanto el esfuerzo de los chicos como el de las familias.

Las Aulas de Lengua y Cultura españolas coordinadas por el Estado Español concluyen también el curso 2016-17 con pocas novedades y marcadas por su fatal obsolescencia programada:

– Se siguen reduciendo las horas de clases presenciales para el profesorado. Algunas aulas disfrutaban aún de un marco de tres horas de clase semanales donde el alumnado se repartía por niveles: los primeros 90 minutos para los principiantes, los restantes para los avanzados. A partir del curso próximo el aula dispondrá solamente de 90 minutos para todos los grupos y edades. Es difícil imaginarse un grupo de niños entre 7 y 18 años con seis tipos posibles de cuadernos y necesidades de las más heterogéneas. Esta decisión solamente se puede definir como una aberración didáctica y pedagógica que deja al profesorado ( y claro al alumnado) a la deriva de la desmotivación y la desgana.

– Aula Internacional se extiende (proporcionalmente se reduce el número de profesores, qué curioso) y llega hasta el nivel C1. Esta plataforma digital que en su día se anunció como complemento a las clases presenciales y nunca como sustitución, se sigue presentando como el buque insignia de las clases de Lengua y Cultura. Las quejas de los padres y madres crecen sin embargo: la calidad didáctica de estas actividades y lo más grave, la constante descoordinación entre las clases presenciales y el Aula Internacional son alarmantes. Es complicado que un alumno pueda realizar las tareas en la plataforma digital, cuando nunca ha visto ese contenido en clase o incluso nunca llegue a verlo.

– La asistencia del alumnado sigue controlándose a través de la firma de los asistentes. Se sigue desconfiando de la profesionalidad del profesorado y se exige una firma a alumnos menores de edad. Esto no es ninguna exigencia en las escuelas públicas de ningún país, porque sí en las Aulas de Lengua y Cultura, es una incógnita.

– Las aulas presenciales siguen funcionando sin una coordinación con los ministerios de educación de los distintos Länder, lo que dificulta seriamente su funcionamiento ya que las escuelas regulares alemanas están ampliando constantemente el horario escolar hasta la tarde, lo que imposibilita a muchos alumnos la asistencia a las clases de Lengua y Cultura. Esto se traduce en el cierre de muchas aulas ya que no se alcanza, a menudo por este motivo, el mínimo de 12 alumnos para el mantenimiento de las aulas.

La Confederación lleva años denunciando la obsolescencia premeditada de las Aulas de Lengua y Cultura desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte español. Sus armas son la plataforma digital Aula Internacional, la reducción drástica de las horas presenciales y la dejadez programada de un sistema educativo que lleva formando ciudadanos españoles más allá de sus fronteras desde hace 40 años.

En nuestras manos está el organizarnos, como ya lo hicieron los primeros emigrantes españoles y crear una opinión conjunta crítica y constructiva que llegue primero a la Consejería de Educación de la Embajada y desde ahí a Madrid.

La Confederación ofrece para ello su experiencia dentro de un marco sólido y respetado que como desde hace 40 años está a disposición de todos los hispanohablantes que viven más allá de sus fronteras.

Mis mejores saludos,

 

Comité de escuelas

Óscar Vílchez Navarro

Óscar Vilchez
Óscar Vilchez